20 NEGRO PAR Y PASA
Por Roberto Baños Villalba
Llevaba más de tres horas en aquel casino y ni siquiera le pagaban para recuperar la apuesta.
Iba de mesa en mesa, apostando a los números que antes de entrar ya llevaba preconcebidos.
¡Nada! ¡Nada de nada!
Ya había apostado todo el metálico que portaba, así que acudió a las tarjetas de crédito.
Sacó una primera vez, luego una segunda, una tercera y acababa de solicitar la cantidad con la que llegaba al límite de disposición de las mismas.
